Aurora.
Pedro Ricardo Aquino Hernández
Amanece y ella esta ahí mirándome fijamente con sus ojos cual esmeraldas verdes que resplandecen cuando los rayos de sol como centellas colisionan sobre su rostro.
Sus cabellos largos y negros como una continuación idéntica a lo obscuro de la noche, se mesen y forman ondulaciones cual aurora boreal.
Los destellos chispeantes de la luz del sol descomponen el negro de sus cabellos en múltiples colores que incitan a la relajación y al profundo sueño, logrando una paz infinita que solo ella puede dar….
Si… ella es… aurora, toda comprensión…amor…cariño y ternura
La aurora de mi vida….
¡¡¡Mi esposa!!!
|